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La Moringa: el árbol de la vida y sus múltiples propiedades medicinales y nutricionales

         La Moringa es un género de plantas con numerosas especies distribuidas por zonas Áridas y Semiáridas de Asía, África, y Madagascar. Es originaria del Subcontinente Indio y actualmente está ampliamente distribuida por los trópicos y subtrópicos donde ha sido introducida por su carácter ornamental y facilidad de cultivo.

         El género moringa es el único en la familia moringaceae, al que pertenecen 13 especies, todas ellas son árboles de climas tropicales y subtropicales.

         La especie más conocida es Moringa oleífera y su principal utilidad es de complemento alimenticio. Por ello, la moringa se está revelando como un recurso económico al ser de bajo coste de producción para prevenir la desnutrición así como múltiples patologías, como por ejemplo la ceguera infantil, asociadas a carencias de vitaminas y elementos esenciales en la dieta. De hecho, esta planta tiene un futuro prometedor en la industria dietética y como alimento proteico para deportistas debido fundamentalmente a su carácter de alimento natural.

            La copa es poco densa y de forma abierta, el tronco puede ser único (más común) o múltiple. El sistema radicular es muy poderoso. Las flores son de color crema y aparecen principalmente en las épocas de sequía, cuando el árbol suele perder las hojas.

            El fruto es una vaina parecida a una legumbre, pero de sección triangular, de unos 30 - 45 cm de longitud. Las semillas son negruzcas, redondeadas y con un tejido a modo de alas que le ayudan para su propagación a través del viento.       

            La Moringa oleífera posee cualidades nutricionales sobresalientes y está considerada como uno de los mejores vegetales perennes.

            Destacar que de los 20 aminoácidos que existen (9 de los cuales son esenciales para el cuerpo humano), en la moringa encontramos 18 de esos aminoácidos y entre ellos se encuentran los 9 aminoácidos esenciales.

            Sus hojas poseen un porcentaje superior al 25% de proteínas, porcentaje que iguala a huevo o dobla a la leche, tiene 4 veces la cantidad de vitamina A de las zanahorias, 4 veces la cantidad de calcio de la leche, 7 veces la cantidad de vitamina C de las naranjas, 3 veces más potasio que los plátanos y cantidades significativas de hierro, fósforo y otros elementos.

            Difícilmente se puede encontrar un alimento más completo. Además el sabor es agradable y se pueden consumir frescas o preparadas de diferentes maneras.

            Los frutos verdes, las semillas y las raíces también son comestibles. Por ejemplo, las vainas verdes inmaduras se consumen cocidos y saben cómo judías verdes o habichuelas. Las semillas de las vainas maduras se pueden consumir tostadas o  sumergir en agua hirviendo, con un poco de sal por algunos minutos, teniendo un sabor  parecido al de los garbanzos.  Las hojas tiernas se comen en ensaladas y también sirven para potajes y otros platos variados. El sabor es ligeramente picante, intermedio entre el berro y el rábano.

            Las raíces de los árboles muy jóvenes (a modo de pequeña zanahoria), tienen un sabor picante, parecido al de los rábanos. Finalmente, las flores también son comestibles en ensaladas o en tortillas francesas.

            Según multitud de estudios la moringa contiene una enorme lista de propiedades nutritivas y curativas: anti-inflamatorio, analgésico, antiasmático, anti-anemia, activador del metabolismo, purificador, protector del hígado, antihipertensivo, productor de hormonas, promotor del crecimiento del pelo, hidrata, moviliza los líquidos del cuerpo (homeostático), desintoxica, fortalece músculos y huesos, mejora la alerta mental, memoria y la capacidad de aprendizaje.

            Entre otras utilidades, pueden ser usados por su carácter ornamental como árboles de de sombra, como setos, incluso como cortavientos. De igual forma, debido a ciertas características que posee, como su crecimiento rápido, raíces verticales y profundas, pocas raíces laterales, escasa sombra y alta productividad de biomasa con alto contenido en nitrógeno, su cultivo entre hileras de otros árboles o cultivos sirven de protección contra el viento y sol excesivo así como enriquecimiento del suelo a modo de fertilizante.

            De igual forma, las semillas son de mucha utilidad como uno de los mejores floculantes naturales conocidos y se emplean ampliamente en la depuración y purificación de aguas fluviales y aguas turbias. También se emplea en la clarificación de miel y del jugo de la caña de azúcar. Además, la semilla de Moringa contiene un 35 % de aceite.

            Se trata de un aceite de muy alta calidad, poco viscoso y dulce, con un 73 % de ácido oleico, de calidad por tanto similar al aceite de oliva. Es empleado en cocina, no se vuelve rancio y por lo tanto es muy bueno para aliño de ensaladas.

            Destaca también como una importantísima fuente de néctar para las abejas así como forraje para animales pues las hojas de Moringa constituyen uno de los forrajes más completos que se puedan imaginar al ser muy ricas en proteína, vitaminas y minerales y con una palatabilidad excelente siendo consumida por todo tipo de animales: rumiantes, camellos, cerdos, aves y peces herbívoros.

           La Moringa oleífera es un árbol de crecimiento muy rápido, en el primer año se puede desarrollar varios metros, hasta tres o incluso cinco en condiciones ideales de cultivo.

            Crece mejor con luz solar directa a menos de 1.400 metros de altitud. Tolera una amplia gama de condiciones de suelo, agradeciendo suelos arenosos con buen drenaje o suelo franco arenoso. Los requisitos mínimos de precipitación anual se estiman en 250 mm con un máximo en más de 3.000 mm, pero en suelos anegados las raíces tienen una tendencia a la putrefacción.

             La presencia de una larga raíz pivotante lo hace resistente a los períodos de sequía, aunque con tendencia a perder las hojas en periodos de estrés hídrico, beneficiándose de algún riego esporádico así como de algún pequeño aporte de fertilizante.         

             Los rangos de temperatura van de 25 a 35 grados, pero el árbol va a tolerar hasta 48 grados a la sombra y puede sobrevivir a una helada ligera. Los árboles de Moringa florecen y fructificaran anualmente y en algunas regiones dos veces al año.

            Resumiendo, sus grandes ventajas son su carácter ornamental, su gran velocidad de crecimiento y facilidad de cultivo, su capacidad de aceptar grandes podas y su gran rusticidad.

Árbol Moringa